miércoles, 3 de octubre de 2018

Mi viaje hippie (parte II)

Comenzaba nuestro viaje nómada en caravana, esa noche nos quedamos en el palmar con este atardecer. ¡Comenzaba la aventura!

 
La libertad de viajar en caravana nos hacía ser un poco más atrevidos con las comidas pero los desayunos eran el pilar de nuestros días de vacaciones así que...

 
 
Bowl de kefir completo.
¡En caravana, en cualquier sitio y de cualquier manera, pero sanito!
 
Con el desayuno no se juega.
 
Y bueno... comidas más ingeniosas y amaneceres y atardeceres tan increíbles como éstos:
 
Playa de los alemanes, en Zahara de los atunes.
 
 Aquí vimos atardecer y pernoctamos. ¡Un espectáculo! Dormir a 100 metros de la playa con unas vistas al faro de camarinal espectaculares.

20 semanas y justo lo que necesitaba. Desconexión, relax, calma interior, amor... en fin!
Felicidad plena

 
Risotto bio de puerro y papa. Porque comer de una forma más atrevida no necesariamente significa comer mal. A veces es solo la excusa que creemos perfecta, pero ni perfecta ni excusa, se puede viajar, hacerlo de cualquier forma y mantener una dieta rica, sana y equilibrada #dixi
 
 

 
De Conil pasamos a Vejer de la Frontera donde nos vimos con unos amigos de Málaga y de Vejer a Tarifa, donde pasaríamos algo más de tiempo.
 
Y nada más llegar a Tarifa me fui al conocido Tarife Eco Center donde se imparten clases de yoga, se come vegetariano, zumos, smoothies… ¡todo muy healthy! ¡Muy yo!
 
Me sentía como en casa :-)
 
Hasta aquí la segunda parte de nuestro viaje más hippie, la verdad es que fue tan completa la experiencia que aún no sé en cuántas partes la voy a dividir. Pero, ¡espero que les guste!
 
Cualquier duda me escriben e intento resolverla...
 

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