jueves, 26 de abril de 2018

Brunch en familia


Si toda relación es una oportunidad única para conocerte, entiendo, que la relación con tu familia más cercana lo será aún más. Por lo menos así me han educado en casa, donde me han dejado ser pero me han sabido indicar las señales para coger mi propio camino, para conocerme en profundidad que es la materia que me ocupa en este momento de mi vida.
Y bueno, ¿por qué no dedicarles esta publicación a las personas que me rodean y que hacen que me presente al mundo siempre renovada?
Pues ahí va… A mi padre, a mi madre, a mi hermano mayor, a mi cuñada y a mi marido. Días como estos me rellenan (en todos los sentidos ;-)), me recargan de vitalidad, de amor y buenas vibras. Por esto y por todo lo demás, ¡LES ADORO!



Y ahora, al lío, que me pongo sentimental... Este súper brunch está lleno de amor y de alimentos de mucha calidad. Ya sabemos que el BRUNCH es una adaptación que nace de la unión del desayuno y el almuerzo. Se realiza a la hora de la media mañana y cubre de esta forma estas dos comidas. Si te gusta tener muchos sabores en la mesa y disfrutar de algunos manjares juntos, ÉSTE ES TU TIPO DE COMIDA IDEAL.
A mí, personalmente, me viene genial para cambiar las rutinas semanales de vez en cuando… Aunque si por mí fuera lo haría más a menudo.
 
Una mesa con todo lujo de detalles que preparó mi madre. Nada más llegar a casa se olía el aroma al hogar donde nací. Mi madre con el delantal puesto, me saluda con pico y como me conoce más que nadie, me pregunta… ¿Te gusta verdad?
Y qué le voy a decir…. ¡Me había quedado sin palabras! Así que me puse a echar una mano y cuando acabamos saqué unas fotos para compartir con ustedes.
Madre no hay más que una… Y como la mía, ¡NINGUNA!
 
 
En la mesa, por orden, disfrutamos de pan integral de espelta, pan sin gluten para algunos en casa y pan tostado de espelta integral. Aceite de oliva virgen extra, mantequilla de lata tradicional Lorenzana y mantequilla de cabra (hecha en Canarias), un nuevo producto gourmet que me tiene enamorada.
Manzanas y mandarinas que comemos antes de empezar a degustar los alimentos salados de la mesa, zumo natural de naranja y zanahoria con unas gotas de jengibre y agua natural.
Copos de avena integrales con frutos secos y fruta deshidratada para poner con el yogur.


Lomo, jamón serrano y chorizo ibérico con tomates aliñados para hacer rebanadas. Queso Edam (que trajimos de regalo de nuestro viaje a Holanda, por cierto, pronto subiré un resumen sobre mi experiencia gastronómica) y unos huevos a la flamenca hechos al horno con espárragos y guisantes.
Infusiones para acabar el atracón junto con unas cositas dulces que dejamos apartadas para la sobremesa… ;-)



En resumen… ¡Casi ni ceno!

Un día genial, con gente que forma parte de mi ser y con comida exquisita. Para esto sirven estos maravillosos días, para compartir en familia o con seres queridos desde la cocina hasta la sobremesa.
Se les quiere… ¡¡¡GRACIAS!!!
 
 

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