viernes, 23 de marzo de 2018

Probióticos, el mejor aliado de nuestro intestino


Es bien sabido, gracias a la inmensa información a la que tenemos acceso, que los probióticos potencian la microbiota, más conocida como “flora intestinal”. Ésta se compone de billones de bacterias y actúan en simbiosis en el intestino. Los probióticos se instalan y proliferan en esta flora intestinal, generando un efecto barrera que evita la colonización del intestino por parte de patógenos.
 
Para entendernos, le facilitan a la mucosa intestinal mecanismos inmunitarios. El consumo de prebióticos y probióticos resulta muy positivo para lograr el equilibrio en el aparato digestivo. Según la medicina china el intestino es el cerebro del cuerpo, así que… son beneficiosos para la totalidad del cuerpo.

Y te preguntarás… ¿Por qué iba a tener alterada la microbiota intestinal?

El balance del organismo y su microbiota puede verse alterado por multitud de factores diversos. Una alimentación desequilibrada, estrés, tratamientos crónicos de enfermedades, uso de antibióticos, consumo de alcohol, gastroenteritis, celiaquía (mal llevada), enfermedades inflamatorias concretamente del intestino (colon irritable).

Existen muchos estudios clínicos y observacionales con respecto a los probióticos ahora mismo que demuestran en distintos ámbitos la efectividad de los mismos. Tienen relación con la inmunidad de la piel, el sobrepeso, la absorción de nutrientes, en la prevención del cáncer de colon, con la mejora de infecciones del tracto urinario, entre otros muchos.
 

Diferencia entre prebiótico y probiótico.

Solo una vocal puede producir una gran diferencia en el significado de una palabra. Ambos son casi indispensables el uno para el otro, en concreto, los prebióticos NO son organismos vivos, sino un tipo de hidrato de carbono que fermenta en el sistema digestivo para servir de alimento a las bacterias beneficiosas que forman la microbiota (Los fructooligosacaridos (FOS), la inulina, la lactulosa...). Los probióticos, sin embargo, se refieren a aquellos microorganismos vivos con beneficio acreditado para la salud de las personas (Lactobacillus o bifidobacterium son los más utilizados).

¿Dónde se encuentran los prebióticos y probióticos?

Se pueden encontrar de forma natural en alimentos fermentados procedentes de lácteos (kéfir), soja (miso), plantas (kombucha), verduras (chucrut), fruta (umeboshi), etc.
Kéfir, probiótico natural (lácteos).
 
Hoy en día, en tu farmacia habitual existen probióticos encapsulados de gran calidad. La toma es más sencilla y de esta manera te aseguras ingerir la cantidad adecuada para mantener una buena salud digestiva. Se trata de un complemento alimenticio y no tiene efectos adversos, al fin y al cabo, son productos que, simplemente, suman a tu salud.
Chucrut, probiótico natural (verdura).
 
¿Qué debo saber a la hora de comprar un probiótico?

En primer lugar, adaptarte al precio ya que según la calidad del producto se define su precio. En el envase aparecen las siglas CFU (colony-forming-units) para poder ver el recuento de microorganismos en el probiótico. La variedad de cepas, nos informa del número total de cepas que componen el producto, a mayor diversidad mayores serán los beneficios esperados.

El uso de probióticos estaría especialmente indicado después de tomar medicamentos, en caso de estreñimiento y diarrea, diarrea del viajero, como coadyuvante en tratamiento de cándida, vaginitis y cistitis de repetición, gases, úlceras, dispepsias, enfermedades inflamatorias intestinales y para potenciar las defensas en adultos y bebés.

Como colofón final decir que el probiótico se ha convertido en un complemento indispensable en el día a día y un medicamento natural para tener en el botiquín de casa. Tener un producto de esta calidad a mano, nos ayuda a reequilibrar nuestro intestino siempre que lo necesitemos.
 
¡La mejor forma de aportar salud a tu vida!

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario