miércoles, 18 de octubre de 2017

Vuelta a la rutina para los más pequeños.

Ya ha empezado el cole y aún estamos con los horarios de adaptación de después de las largas vacaciones escolares… Es la despedida oficial no al clima veraniego sino a las vacaciones. 
La palabra “rutina” no es precisamente de las que despierta mucho interés en la actualidad. Es una palabra capaz de  transportar en un viaje directo a épocas donde las abuelas y madres marcaban su propio estilo. Nos parecen más seductoras palabras como “viaje”, “vacaciones” o “sorpresas” ya que se alojan con nosotros solo durante un tiempo breve. Todos los seres humanos necesitamos hasta cierto punto la repetición de hábitos para conseguir ordenar nuestras vidas e incluso poder construir sobre ellas. Algo tan sencillo o tan complejo como la organización del día a día puede tener como finalidad un mejor rendimiento escolar, una buena gestión emocional e incluso el mejor descanso durante la noche.
 
El desayuno es la comida más importante del día para todos, pero aún más para cualquier niño en edad escolar. Según un estudio de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición entre un 20 y 40% de los escolares va al colegio sin desayunar. Además dentro del porcentaje de los que sí lo hacen, más de la mitad no lo hacen de manera correcta.
El desayuno es la comida caracterizada por ser la primera del día, la que nos ayuda a arrancar el motor metabólico y debe suponer alrededor del 30% de las calorías totales diarias. Es la comida que ayudará a cada niño a superar los nuevos horarios, actividades extraescolares y los primeros exámenes del curso. Para que el desayuno sea completo y cumpla con los requisitos establecidos debe contener al menos una proteína de procedencia animal o vegetal (leche de vaca o bebida vegetal), cereales integrales sin azúcares añadidos (pan, cereales de desayuno, galletas, tortas, etc), al menos una pieza de fruta (macedonia, una sola fruta, zumo casero de varias frutas o zumo envasado de fruta 100% que la sustituya), frutos secos y semillas (en forma de crema, pasta o enteros dependiendo de la edad). El proceso de masticación se vuelve importante en el desayuno como mecanismo despertador del cuerpo y para obtener más energía.
 
Para mantener el mejor comienzo escolar es importante:
- Organizar en una planilla que puedas tener a la vista (como en la nevera) distintos tipos de desayunos y cenas. Sería ideal tener delante la propuesta de comedor para así no repetir grupos de alimentos en un mismo día.
- Cuando ordenamos las comidas es más sencillo cumplir las ingestas alimenticias recomendadas y se favorece la variabilidad de alimentos.
- Elaborar una lista de la compra a través de la planilla elaborada hace que compres exactamente lo que necesites y evita la compra por impulso de alimentos no necesarios.
- Hacer la compra con la lista elaborada anteriormente, con muchos vegetales y frutas. Utilizar cereales integrales, legumbres, pescado azul y blanco, carnes magras, frutos secos y semillas.
- La actividad física en edad escolar es vital para fomentar un buen estado físico, para poder descansar mejor y evitar el sedentarismo que conduce a obesidad y futuras patologías crónicas.
 
-Fomentar la hidratación a través de agua, zumos y alimentos que contengan agua. Los zumos 100% de frutas envasados sustituyen una pieza de fruta además de ayudar a hidratar. Es muy importante que los niños siempre lleven en las mochilas botellas de agua y algún zumo.
Si te cuidas a ti mismo, cuidas a tu entorno. Los hábitos se adquieren en familia.
El mejor estado de salud se obtiene a través de cuidados, buenos hábitos, mimos y la mejor alimentación.

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