lunes, 7 de agosto de 2017

In Trigo Restaurante Pizzería


Me encanta la idea de descubrir sitios en el sur donde se puede comer muuuuuuy bien con un precio en relación a la calidad de la comida y una variedad para todos los gustos. In Trigo se cuela entre una de mis nuevas opciones gastronómicas para cuando paso unos días en el sur de la isla.
Allí conozco a un chef experimentado y decidido a montar su propio negocio para poder expresar por fin sus ideas íntegras. Comprobé que Marcelo está dispuesto a hacerte sentir como en casa no solo a través del paladar sino también a través del trato que da a sus clientes. Amables, agradables y familiares...
Hacía un tiempo que unos amigos nos habían recomendado  (a mi chico y a mi) incesantemente probar este sitio, y es que, mis amigos me conocen y saben ya lo que me podría gustar y lo que no. Así que aprovecho para compartir esta velada con ellos y sus peques para de paso hacer una pequeña ruta por la carta de In Trigo.


Al inicio de la comida nos trajeron focaccia y... ¡MAMMA MIA! La masa estaba deliciosa, y el aliño espectacular. El tamaño importa, a pesar de que suene raro, cuando veo platos muy llenos de comida o pizzas tamaño industrial ya mi cuerpo pone un freno. Entre escasear con la cantidad y pasarse hay un término conocido como “equilibrio” así que felicidades chicos para mí estaba en este último.
 
Mi amiga y yo pedimos una ensalada, no nos pudimos resistir.
 
 
Elegimos la de salmón, gambas, manzana verde, aguacate, hojas de rúcula y un toque de crema de queso. Lo que menos me convencía de la ensalada era este último ingrediente pero observando los platos que salían de cocina me tenía que arriesgar y ¡Vaya manos tienes Chef! Segundo plato en el término equilibrio.
Un salteado mar y montaña (carne y molusco) tipo asiático con guisantes, cebollita y col. No se olvidó de completar y perfeccionar el plato con cebollino y otras hierbas aromáticas. Mmmm... ¡ríquisimo!
 
Si a todo le sumamos la amena conversación, sin darnos cuenta,
los platos se vaciaban y aparecían nuevas propuestas en la mesa.
¡La pasta!
Me moría de ganas por probar la pasta, porque he de decir que ya no como la cantidad ni calidad de pasta que comía antiguamente. Así que cuando hay pasta fresca “me pongo el babero” para disfrutarla.
Tengo una fijación con la auténtica carbonara italiana, y obviamente no dude en probarla en formato macarrón. Y si está hecha por la mano de un italiano nunca me defrauda. La propuesta de los tortellini venía con ragut y una salsa ligera que estaba para... mojar la focaccia.
 

Y sí, … vinieron los postres. Realmente no sabía si taparme los ojos y salir corriendo o hacerle frente, jejejejeje. Es evidente que la primera opción la comento por “quedabien” porque con semejantes platos de postre, ¿quién se va a mover de la silla?
 

Un lugar limpio, acogedor, con muchas opciones de aparcamiento, un trato ideal y un chef muy fino a la hora de ejecutar cada plato. Cuando amas lo que haces, no se puede engañar a nadie. Se percibe. Se refleja. Se siente. SE COME…. Y no veas como sienta.

Gracias In Trigo, un placer conocerte. ¡Nos vemos muuuuy pronto!

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario