viernes, 23 de junio de 2017

Restaurante Papa Negra

Degustación del menú PAPA NEGRA, restaurante del Iberostar Grand Hotel Mencey en Santa Cruz de Tenerife.
Restaurante Papa negra.
Hace apenas algunas semanas tuve el placer de probar el menú degustación de este restaurante situado en pleno centro de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y con unas vistas maravillosas a la Rambla de Santa Cruz. Un restaurante situado en las instalaciones del Iberostar Grand Hotel Mencey.
Pues bien, ya solo con el nombre me cautivó la invitación del hotel (para los que no son canarios, la papa negra es una de las mejores patatas de España). También apodada como la trufa canaria, la papa negra llegó a Tenerife hace al menos 400 años desde Perú. Existen varios tipos de papa negra, pero la que más se consume a día de hoy es la papa negra yema de huevo y es que, la denominación lo dice todo. Una papa cubierta con una piel negra y agujeritos violáceos que cuando la partes una vez cocinada es amarilla como la yema de un huevo y aporta una textura carnosa y cremosa.
Una delicia cuando se hacen al más puro estilo canario… ¡Arrugadas!
Figurando este nombre de cartel, esperaba verla aparecer en alguno de sus platos y así fue.
Comenzamos la experiencia con una cesta de panes artesanales y sus contrastes. Los panes artesanales que nos presentaron eran tamaño individual y con diversos ingredientes, desde un pan integral con semillas hasta un pan tipo chapata. Creo que conociéndome saben con el que me quedé yo ;-)
Fotografía: Comunica7
 
Junto con los panes presentaron una bandeja de contrastes que contenía aceite de oliva virgen extra (color verdito), mantequilla, salsa de tomate artesanal y almogrote suave.
El almagrote es un tipo de mojo canario con textura de paté. Este mojo es típico de la isla de La Gomera tratándose de la fusión de los alimentos más propios del lugar; el queso de cabra curado y el mojo picón. En definitiva un entrante acertado, porque… ¿A quién no le gusta el pan? Y más si tienes la oportunidad de probar uno de los mojos más propio de las islas.
Pasamos al segundo plato, pan de leche artesano, chutney de plátano y foie marinado en malvasía… definición del plato en pocas palabras “un estallido de sabor en paladar por el contraste dulce salado”. Curioso, nunca imaginé que el sabor dulce del plátano combinara con el sabor graso del foie. El pan de leche acomoda los ingredientes para suavizar el contraste de sabor. La cantidad servida es muy inteligente por parte del equipo de cocina, ya que sirven un bocado, justo lo necesario para entender el concepto.
Fotografía: Comunica7
 
Tras la mezcla de sabores con la que ya nos habían sorprendido nos acercaron a la mesa un tartar de beterrada y aguacate con queso herreño envuelto en pistacho y un toque de cítricos. Así, poco a poco, entre el sabor del queso origen de la isla de El Hierro y el recuerdo del almogrote gomero iba dándome un paseo culinario por las islas...
Fotografía: Comunica7
 
Para poder seguir la prueba del menú, nos acercaron a la mesa un sorbete de mojito. La presentación del mismo fue en una copa de martini en formato bola de helado. Ya sé que el mojito no es canario, pero me gusta la elección porque te hace sentir en el paraíso y es justamente donde estábamos cenando.
El plato de cuchara fue el siguiente, crema de coliflor con huevo campero a 65 grados sobre ragout de setas y polvo de aceitunas negras. Un plato con técnicas de vanguardia, servido en seco y añadiéndole la crema de coliflor en la mesa para que se conservara a la temperatura idónea.
Sabores sutiles con la explosión del huevo como sorpresa.
El pescado servido fue gallo San Pedro, un pescado muy sabroso que podemos encontrar en diferentes comunidades autónomas de España. El pescado se sirvió sobre una cama de arroz cremoso y un pil-pil de plancton. Tenía muchas ganas de probar el plancton  que estos últimos años ha estado tan de moda, ya que consumo en mi alimentación algas y superalimentos como la espirulina y la chlorella. El sabor era suave pero marcado al final del paladar. Adoro los sabores del mar y por consiguiente los productos que salen de la huerta marina.
 
Para terminar la degustación salada nos presentaron un taco de cochino negro asado con papas negras y chutney de albaricoque. En este caso se deja entrever el cerdo negro canario, una especie con valor gourmet en la restauración. Las famosas papas negras arrugadas y una pincelada en pequeña medida del chutney para contrarrestar el sabor de la carne.
Fotografía: Comunica7
 
Para relajar el paladar entre la carne y el plato de postre principal se sirvió un granizado de margarita con frutos rojos, con un toque amargo, que particularmente a mí me gusta.
Para los golosos llega el plato de postre principal, una sopa de chocolate blanco y jengibre con sorbete de mandarina presentado sobre un crumble de cacao. En mi caso he de decir que estaba bueno pero no como chocolate blanco. Eso sí, les puedo asegurar que otra participante de la degustación se chupó los dedos con este postre ;-p
Para acabar esta degustación y a la hora que acabamos… pedí que me sirvieran una infusión digestiva. Nos presentaron la infusión en bolsita de seda y biológica. Esto siempre es un punto a favor. Pudimos tomar el té fuera de la hora conocida con unos dulcitos del obrador del hotel como detalle final.
Un restaurante que abre en el horario de cena, con una oferta de comida tradicional canaria combinada con elaboraciones de vanguardia y fusión. La atención fue acorde al precio del menú en un salón con luz cálida y mucha tranquilidad para demostrar a cualquier comensal que canarias es mucho más que papas con mojo.

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