martes, 6 de junio de 2017

Aloe Vera como alimento esencial


El Aloe Vera es una de las plantas que mayor éxito tienen en el mercado de la cosmética y la medicina. Sus propiedades curativas se conocían ya en el siglo XXI a. C., apuntadas en una pequeña tablilla de arcilla sumeria. Hoy ya conocemos todas sus propiedades y cómo utilizarlas peeeero en el mercado alimentario el aloe apenas está dando sus primeros pasos.

También conocida como Sábila, presenta más de 250 variedades, de las que solo 3 ò 4 tienen verdaderas propiedades medicinales. Se da en regiones subtropicales y templadas de los dos hemisferios, y se cultiva a gran escala en países como México, Australia o Sudáfrica.

Aunque en canarias no hay cultivos masificados de Aloe, es una región privilegiada para su crecimiento. Posee propiedades muy interesantes, la usamos para tratar quemaduras, cicatrices, psoriasis, incluso, el asma.
 
 

En la cocina, ya son muchos los chefs que alaban sus propiedades. No se usa precisamente por su sabor, su uso va ligado a las sustancias beneficiosas que contiene. Es un buen adelgazante ya que produce un efecto saciante además de tener el aporte energético de vitaminas y minerales necesarias para nuestro organismo. También contiene una gran cantidad de hierro, más incluso que las lentejas y es perfecto para combatir la acidez de estómago si lo añadimos a comidas difíciles de digerir. Se trata de un “alimento” completito ;-p Contiene 19 de los 20 aminoácidos esenciales, además de proteínas, vitaminas y minerales que sin duda producen el mismo efecto que cuando se aplica directamente a la piel. El Aloe Vera sirve tanto para cuidar nuestra `fachada´ como nuestro interior.

Todas las personas que hayan cortado una hoja de aloe para aplicarla en quemaduras o heridas saben de primera mano que desprende un olor desagradable, además de un sabor amargo. Es por esto que, para su aplicación en la cocina, primero debamos cortar una hoja de la planta y eliminar los bordes espinosos de la misma, para luego dejarla en remojo durante 12 horas con hielo para que así ésta desprenda la aloína (la sustancia que da ese sabor). Sin embargo, no perdemos sus propiedades, que seguirán en la hoja de aloe que hayamos utilizado.



La manera más sencilla de conseguir lo realmente importante para aplicarlo a la cocina es en forma de jugo. El líquido hace que se pueda usar en primeros y segundos platos, batidos, postres, zumos naturales o con un simple vaso de agua. Los cocineros más expertos además aprovechan su gel como espesante para platos de arroz, sopas o cocidos. No es necesario añadir gran cantidad de jugo, solo la necesaria. También se puede consumir sólo para beneficiarte de sus propiedades.

¿Cómo conseguir el jugo de Aloe Vera?

1.      Corta la hoja de Aloe desde la base.

2.      Divide la hoja en sentido horizontal.

3.      Elimina los bordes con espinas y lávala con agua fría.

4.      Retira la sustancia amarilla (Aloína) que es la que aporta el amargor al aloe. La mejor forma es dejando la hoja en remojo durante 12 horas. Solo nos quedará la parte gelatinosa.

5.      Tritura el aloe en la batidora, obtendrás como resultado un líquido insípido e inodoro.

Para conservar este líquido lo más recomendable es introducirlo en botes cerrados herméticamente y dejarlo en la nevera. Pero recuerda que el aloe es realmente importante para conservarte a ti mismo, así que disfrútalo.

El aloe también lo puedes comprar preparado en diferentes formatos, jugo para consumir y gel para aplicar de manera tópica. Se comercializan de diferentes marcas canarias como por ejemplo, Penca Zábila que es 100% aloe vera natural canario, ecológico, procesado en frío sin aire y envasado en botella de 1 litro.
 
 
 

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