sábado, 13 de febrero de 2016

Los alimentos SIN-SIN están en modo


 
Diario de Avisos
Suplemento DA2
13 de Febrero de 2016

 

Sin sal, Sin azúcar, Sin grasa, el Sin que no te sienta bien o el Sin al que te has vuelto intolerante.

En la antigüedad se utilizaban los alimentos como parte de la medicina separándose drásticamente con la evolución de la industrialización. Actualmente podemos dar gracias a que se le esté dando cada día más importancia a nuestra alimentación. Si bien cuando esta nueva etapa apareció, lo hizo de manera restrictiva, Sin azúcar, Sin sal, Sin gluten, Sin lácteos,… obligándonos a comer bien pero Sin sabor, Sin olor, Sin color y Sin atracción ninguna hacia la comida. Ésta es, sin duda, una de las causas claras de abandono de la dieta que se esté realizando para generar hábitos de vida saludables. Los alimentos que comemos cuando no estamos llevando una dieta equilibrada, se basan única y exclusivamente en sabores, olores y texturas, por lo que, se hace difícil devolver a las papilas gustativas la sutileza, exquisitez y finura que tenían cuando nuestra madre, con esmero, nos preparaba los potajes, las lentejas, etc.

Según un reciente estudio realizado por investigadores del instituto Max Planck se ha aprobado científicamente que basta con ver un plato de comida con aspecto delicioso para que se estimule nuestra voracidad. Concretamente, la imagen de la comida aumenta la concentración sanguínea de la hormona grelina, conocida como la hormona del hambre y responsable de la sensación de apetito. Está claro que si las imágenes que observas tienen una estética perfecta, estimulamos involuntariamente procesos físicos que a su vez estimularán nuestro apetito. Con todo ello lo que pretendemos es concienciarnos de que cuanta más comida sana veamos, más comida sana consumiremos.


Los medios de comunicación actuales como la televisión, prensa, redes sociales, blogs, webs,… contienen mucha presencia de comida. Seguir entre tus publicaciones, páginas y blogs de sitios webs habituales de publicaciones enfocadas desde el punto de vista de la alimentación sana contrarrestará la multitud de mensajes que recibimos de comida basura, barata y, supuestamente,  sabrosa cada día.

¿A quiénes podemos considerar Sin-Sin?

En este grupo podríamos estar todas aquellas personas a las que su médico o nutricionista les haya recomendado una dieta “Sin”, sin azúcar si se tratase de un diabético o un paciente con antecedentes familiares, sin gluten para personas diagnosticadas de celiaquía, sin lácteos, sin levaduras, sin frituras para personas con sobrepeso, hígado graso, colesterol o tendencias a padecerlos, sin cocciones a altas temperaturas o sin sal para personas con hipertensión o problemas cardiovasculares.

Los Sin-Sin suelen ser personas que viven en grandes metrópolis o núcleos urbanos que representan a un grupo de ciudadanos cada vez más preocupados por su alimentación. Lo cierto es que alrededor de este grupo de personas se encuentran los familiares, amigos, conocidos, curiosos, inquietos,… En fin… Personas que quieren comer rico, personas que quieren comer sano y que comparten, ya sea mediante el boca a boca o a través de sus perfiles sociales, las recetas de aquello que comen y preparan con esmero. Aquello que es tan rico como sano.

Hay que agradecer que la alimentación haya cogido tanto protagonismo en estos últimos años, también que la industria se intente poner a la vanguardia de esta situación. Ya que las enfermedades relacionadas con hábitos alimenticios inadecuados continúan creciendo en todo el mundo lo que hace que estemos cada instante más preocupados por nuestra propia salud precisamente a través de aquellos productos con los que podemos evitar; los alimentos que consumimos. A estas alturas, cuando hablamos de comer bien, sano y equilibrado ya no estamos hablando de una moda o tendencia, sino de una evolución. El deseo de mantener una alimentación sana por parte del consumidor, se puede mantener más o menos tiempo en la mente dependiendo de diversos factores, pero los hábitos saludables que se han ido aprendiendo, se han modificado e instalado en la vida cotidiana sumando calidad al conocimiento, y sobre todo hoy en día, en el consumidor actualmente conocido como consumidor superinformado.

La alimentación saludable es la gran tendencia de consumo hoy. Así lo resumen estudios actuales destacados por AINIA, con datos tan interesantes como:

*El 34% de la población considera que tiene una dieta saludable, aumentando sólo en este último año, un 5%.

*Según la revista Quality Assurance and Food Safety, los millenials (aquellos nacidos en la época de los años 80) son los que promueven la nueva concepción de la alimentación saludable basada en la simplicidad, tanto en alimentos como en métodos de preparación.

*Los snacks saludables para medias mañanas o meriendas van ganando terreno con un 48% de los consumidores, y un 27% más prefiere snacks orgánicos con respecto a los consumidores de hace un año.

*Aumenta el interés del consumidor por conocer el etiquetado del producto en un 80%.

*Los reclamos publicitarios más atractivos para los consumidores a nivel mundial son “todo natural”, “sin ingredientes artificiales” y “Sin azúcar/sal/grasas”.

Estos datos nos pueden dar muchas pistas sobre cómo se está moviendo el mundo en torno a la alimentación, un tema de vital importancia a nivel mundial. En este buen camino sólo queda que no nos dejemos engañar como consumidores por los pequeños vacíos legales de los etiquetados y que cada vez esta tendencia a los correctos hábitos alimenticios sea mayor, por un bien común tanto de la población como de la sanidad pública.

No hay comentarios:

Publicar un comentario