lunes, 18 de enero de 2016

En Enero, ni excusa ni opción.



Diario de Avisos
Suplemento DA2
16 de Enero de 2016
 
 
La bandera que ondea en el mes de enero es la de no hay excusa para no hacer ejercicio, no hay excusa para no comprar más frutas y verduras, ni opción de salir a cenar o comer esto o lo otro.
Estamos de post-navidad y probablemente muchos estemos saturados de dormir a deshoras, comer, cenar, no poder ni desayunar,…, beber y salir.
Así que al grano,  la opción que se plantea medio mundo en estos momentos es la de devolver a nuestro cuerpo el estado de forma en el que se encontraba antes de las fiestas (y si encima pudiésemos mejorarlo, ¡sería superior!).
La estrategia a seguir es sobradamente conocida en el mundo del coaching nutricional, el hecho de decidir no comer ciertos alimentos durante un período de tiempo, alivia la tensión y el sentimiento de culpa. Ya sólo es cuestión de comprometerse con la decisión y cumplirla a pies juntillas. Se trata de la estrategia perfecta para usar tras épocas de excesos (cada uno en las suyas). Y, que quede claro, en ningún momento hablamos de dietas restrictivas, se trata de alimentarse de forma saludable durante un período de tiempo, el mes de enero. Nuestro metabolismo ha trabajado duro durante las fiestas y es hora de proporcionarle un contrato a media jornada para que pueda regenerarse, limpiarse y descansar.
Se trata de un primer paso que damos por nuestra salud, porque si alguien merece nuestra especial atención somos nosotros mismos. Podríamos vivir una vida más saludable sin tener que temblar cuando a uno de nuestros “vecinos” le dan una noticia “non grata” con respecto a su salud, podríamos dejar de pensar en que eso nos podría pasar a nosotros en cualquier momento.
Y sí, sin duda alguna, nos podría pasar en cualquier momento, pero debemos hacer lo que esté en nuestra mano para que no pueda pesarnos en un futuro. Además, de esta forma, empezamos con la seguridad y la tranquilidad de que, nada más comenzar el año, hemos hecho algo bueno por nosotros mismos, hemos cumplido con uno de nuestros propósitos. De esta forma nos sentiremos bien y nos gustaremos más, ya que es de sobra conocido el hecho de que nos aceptamos de buena gana cuando nos cuidamos y, sin duda, nos ayudará a cargar energías para afrontar el resto del año.
Es época de abusar de otro tipo de alimentos, abusar de verduras, sobre todo, aquellas que ayudan a limpiar y desintoxicar como el caso del brócoli, la col, la coliflor,… Verduras y frutas de colores intensos (verde/rojo/morado), jenjibre y apio entre otras. Frutas, legumbres, semillas, frutos secos y cereales integrales como la avena o el arroz. También es época de usar los tan nombrados “zumos detox”. Aún siendo fan y consumidora de ellos, soy consciente de que no se pueden usar como herramienta principal, debemos usarlos como complemento a una dieta equilibrada.
Pero lo que sí es cierto es que con ellos incluiremos una ración más de fruta y verdura al día, pudiendo así  llegar a esa cantidad diaria recomendada que ahora está tan lejos de nuestro consumo real.
La palabra desintoxicación es un término médico legítimo sacado fuera de contexto en estos últimos tiempos. Cuando hablamos de desintoxicar nuestro cuerpo no hablamos de ninguna terapia de choque, ni tampoco de pasar hambre.
 
Es un término que ha cobrado vida en el mundo del marketing gracias al atractivo para el cliente, pues de alguna manera todos sabemos que no cumplimos con los estándares de salud que conocemos, siendo la desintoxicación una asignatura pendiente en nuestra vida. En cualquier caso, la desintoxicación debe hacerse siempre asesorado por un profesional cualificado. No confundamos, cuando alguien dice “necesito un detox” realmente está queriendo decir “quiero comer bien, recuperar mis hábitos saludables y sentirme mejor” y (aunque esté haciendo de abogada del diablo) la solución a esto no es un detox rápido durante 3 ò 5 días.
Muy pocas veces lo rápido es lo mejor, en este caso, la solución es aprender a comer disfrutando de la comida y hacerlo de una forma en la que el cuerpo pueda usar sus propios mecanismos de desintoxicación… ¡Los tenemos! Increíble, ¿verdad?
Somos unos afortunados pudiendo vivir en el cuerpo humano, inteligente, autosuficiente, con capacidad de exponerse, de vivir sin miedo y de confiar en nuestros mecanismos y medios para que se autogestione solo. Lo que no podemos pretender es que esto ocurra sin darle lo único que podemos dar, un cuidado básico, buenos hábitos, mimos y la mejor alimentación. No podemos seguir forzando la máquina metabólica hasta el extremo y por cualquier EXCUSA.
Para ello, debemos hacer nuestros hábitos saludables como éstos:
* Hacer una compra lo más sana posible, con muchos vegetales y frutas. No comprar nada que no debamos comer y, así, evitar tentaciones. Una de mis frases favoritas “ojos que no ven, cerebro que no siente la tentación”
* Elegir una actividad física que nos guste, o devolver al cuerpo la tranquilidad y rutina en horarios y actividades que habíamos olvidado con las fiestas.
* Proponernos beber más agua durante el día, pudiendo llegar hasta los dos litros diarios en forma de agua, infusiones, aguas, zumos detox, sopas, etc. Es vital para eliminar toxinas.
* Comenzar con las 5 comidas diarias de nuevo, para reducir las porciones de comidas principales. “Picar entre horas” significa comer fuera de estas cinco ingestas (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena).
* Volver a la cocina sencilla (alimentos al vapor, plancha, horno), recuperar las buenas costumbres en ingesta de verduras, frutas y platos elaborados de manera casera. Olvidarnos del alcohol, fritos, procesados, dulces, salsas y platos muy elaborados, así le daremos un respiro a nuestro metabolismo.
* Cuida tu hígado. Es hora de que gane protagonismo, ya que es uno de los órganos más importantes en nuestro “fábrica metabólica”. En él se procesan proteínas, hidratos de carbono, grasas y todos los demás excesos de la navidad. Es un órgano con capacidad de regenerarse y curarse a sí mismo, eso sí, siempre con nuestro apoyo. ¿Cómo? Si quisiéramos podríamos favorecer su limpieza con productos fitoterápicos (alcachofa, rábano negro, cardo mariano, boldo cúrcuma,…).
* Y cómo no…. eliminar al menos durante varias semanas las bebidas alcohólicas de nuestra “dieta”.
Dicho lo dicho, ¿estás preparado para un enero sin excusas ni opciones?

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